El sueño de tener la vivienda ideal es un sueño que puede estar muy cerca si decidimos construir una vivienda a medida de nuestros gustos y necesidades. Difícilmente una casa ya construida, eso sí, se podrá adaptar a la perfección a nuestro estilo de vida y al de nuestra familia. Siempre habrá retoques y reformas que hacer sin que, probablemente, lleguemos nunca a igualar esa vivienda a nuestro ideal. La única manera de conseguir hacer realidad lo que imaginamos es diseñando y construyendo una casa desde cero. Se trata de un proceso que puede llegar a ser largo y tedioso si no se toman las decisiones correctas ni se trabaja con los profesionales adecuados, por ello antes de adentrarse en este viaje conviene conocer los siete pasos imprescindibles a la hora de saber cómo se construye una casa.

1. Compra y estudio de una parcela

Más que los gustos y las preferencias del futuro propietario, lo que marcará el diseño, la forma y hasta los acabados de la vivienda será el terreno. La posible inclinación que pueda tener la parcela, la orientación o la calificación de la misma dentro del plan urbanístico son sólo algunos de los criterios que se deberán evaluar cuando se esté valorando la compra de una parcela .

De igual manera, la legislación que aplique sobre nuestro terreno marcará en gran medida el futuro diseño, ya que será ésta la que nos limite a nivel de materiales, altura, tamaño, etc.  

Si todo se adapta a las recomendaciones de técnicos y arquitectos y al proyecto de vivienda que tenemos en mente ya podemos hacernos con el terreno y, por lo tanto, empezar a diseñar nuestra vivienda en función de los condicionantes tanto a nivel de normativa como a nivel topográfico y geotécnico.

2. Diseño y proyecto de arquitecto

El diseño del arquitecto vendrá marcado inevitablemente por las condiciones técnicas y estéticas de la parcela. El diseño que vale y cumple los requisitos de un terreno no tiene por qué ser válido para el de al lado o el de enfrente. Así, una vez realizado un diseño que cumpla nuestras expectativas será necesario realizar el proyecto. Será con ese proyecto, una vez que esté visado en el colegio de arquitectos correspondiente, con el que podremos realizar todas las gestiones relativas a la solicitud de licencias, acometidas y, por supuesto, de financiación hipotecaria.

3. Licencias

Básicamente se trata del permiso para construir que nos otorgará el ayuntamiento. Una vez que el arquitecto municipal y los responsables técnicos del municipio en cuestión hayan validado que efectivamente el proyecto realizado por el arquitecto se ajusta a normativa y cumple con todas las premisas exigidas para llevar a cabo al edificación, se otorga la licencia de obra.

Con la propia licencia que nos permitirá construir será con lo que procederemos a solicitar las acometidas de obra que nos permiten disponer de los recursos necesarios para llevar a cabo la construcción. De igual manera todos los permisos relativos a la ejecución de la vivienda, como pueden ser el espacio de colocación de un contenedor o el paso de maquinaria, dependerán de la previa concesión de la licencia correspondiente.

4. Financiación hipotecaria

Salvo algunas excepciones, en la mayoría de casos la construcción de una vivienda se llevará a cabo con la ayuda de los bancos. Mientras se desarrolla el proyecto se pueden ir realizando gestiones previas de manera que se encamine la futura concesión de la hipoteca; sin embargo, no será hasta que dispongamos de un proyecto visado y de la licencia de obra municipal cuando podamos llevar a cabo la firma con el banco. En ese sentido, al tratarse de un bien que aun no existe, la llamada hipoteca de autopromoción se concederá con la evaluación del proyecto en sí. Si bien en la mayoría de los casos el terreno en sí no es un bien hipotecable, sí que lo será la unión de la futura casa más el terreno. En muchos casos a la hora de financiar la compra de un terreno se suele pedir un crédito personal que, a posteriori, una vez que disponemos ya del proyecto, se integra dentro de la propia hipoteca.

5. Construcción de la vivienda

Teniendo ya la licencia, las acometidas de obra y todos los permisos en regla se comienza a construir la vivienda. En este caso, al tratarse de una vivienda unifamiliar de autopromoción será el futuro propietario el que ejerza de promotor de la vivienda. Ello significa que a efectos legales y de seguridad compartirá la responsabilidad con la constructora que lleve a cabo la obra. Es por ello que se debe tener una confianza esencial en la empresa que elijamos para la ejecución del proyecto, ya que se establece una relación que durará varios meses e incluso años, no sólo en lo que se refiere al periodo de construcción, sino una vez terminada la vivienda en servicios de postventa, remates, etc. En ese sentido, también el período de construcción será mayor o menor en función de la empresa que elijamos, así como del sistema constructivo. Así, por ejemplo, en construcción convencional podemos estar hablando de entre 18 y 24 meses de ejecución de la vivienda.

6. Certificaciones

La manera habitual de proceder a la hora de realizar un proyecto propio de autopromoción suele ser la de certificaciones de obra. Este sistema consiste en establecer una serie de fases de manera previa al comienzo de la construcción fijando ciertas fechas en las que deben haberse completado dichas fases. A lo largo del proceso constructivo, cuando dichos hitos se cumplan, un perito independiente, ya sea del banco o externo, deberá evaluar la compleción de lo estipulado en las certificaciones para proceder al abono de lo ya construido. Así se hará hasta la certificación final de obra que será la que haga efectiva la finalización de la vivienda a efectos legales y técnicos.

7. Fin de obra

Una vez que tenemos la certificación final de obra podemos registrar nuestro inmueble en el catastro. Con ambos documentos (certificación final y referencia catastral) en el ayuntamiento correspondiente se habrá de solicitar la licencia de primera ocupación. Hasta que no dispongamos de dicha licencia no se podrán dar de alta los servicios como la luz, el agua, etc. El encargado de dar el visto bueno será el arquitecto municipal, quien se encargará de comprobar que la vivienda construida cumple con la normativa y se corresponde con el proyecto que se presentó al solicitar la licenica de obra. Con el visto bueno del arquitecto el consistorio se encargará de dar luz verde a la ocupación de la casa, dando así por finalizado el viaje que supone la construcción de una vivienda y dando el pistoletazo de salida al más importante viaje de disfrutarla.